6. Nos comprometemos con la defensa y la lucha por un Estado Laico, Democrático y Soberano, así como al combate de todas las formas de fundamentalismo, sea éste religioso, cultural, político o económico.
7. Respetamos la diversidad y la pluralidad de los movimientos de mujeres y los movimientos sociales, apostamos a la construcción del diálogo entre ellos. Creemos y defendemos la lucha interseccional, transfeminista, anti-capacitista, anti-racista y decolonial.
8. Fomentamos la participación protagónica de infancias, adolescencias y juventudes. Creemos en la colaboración intergeneracional para el enriquecimiento de nuestras experiencias de lucha.
9. Promovemos una cultura de participación. Buscamos desarrollar y fortalecer capacidades para la autogestión, construyendo espacios seguros en donde escuchamos todas las voces. Reconocemos que las diferencias son parte de la colectividad y trabajamos con ellas.
10. Reconocemos y revisamos constantemente nuestros privilegios. Aportamos nuestras herramientas al trabajo colectivo, en favor del bien común y los derechos humanos. Promovemos/propiciamos prácticas y acciones de autocuidado y cuidado mutuo (físicas, mentales y sociales) de las personas con quienes trabajamos para hacer sostenible nuestra lucha.